Cedice Escribe
26/09/05 | Sobre Eugenio Mendoza (1) |
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| “Se empeñó en demostrar que obtener ganancias
genera responsabilidades, más que derechos”.
(Eugenio Mendoza, Tomás Polanco Alcántara)
Tomado de El Diario 2001 el 26/09/05
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En la entrega anterior iniciamos la plática sobre Eugenio Mendoza Goiticoa (1906-1979), deseando con ello motivar su emulación en los emprendedores contemporáneos de negocios y en gerentes con mentalidad ajenas al burocratismo. Lejos de pertenecer a otro tiempo, las dificultades de Mendoza para hacer negocios en su patria siguen vigentes hoy día. Su tiempo estuvo lejos de ser fácil, aún con dos importantes ventajas:
- La alta tasa de crecimiento de la economía venezolana, si bien el negocio de construcción tuvo un decrecimiento importante entre 1958 y 1960. Estas cifras las presentamos en la entrega anterior. Ni la China actual crece al ritmo continuo que lo hizo Venezuela entre 1940 y 1980.
- La comparativa estabilidad de precios venezolana que vigoró entre 1940 y 1973. Usando de nuevo las tablas de datos del prof. Asdrúbal Baptista en sus Bases Cuantitativas de la Economía Venezolana, tenemos que, usando el año 1984 como base de precios, el crecimiento medio continuo anual de los precios – es decir, la media anual de inflación, calculada como si fuera una tasa de interés continua – fue de 5,6% entre 1940 y 1950; de 0,4% entre 1951 y 1960; de 2,2% entre 1961 y 1970 y de 6,5% entre 1971 y 1973. En 1973, justamente cuando Venezuela inicia un nuevo Boom Petrolero, los precios crecen 9,5% y luego 19% en 1974 – una inflación próxima al 20% de hoy día -; aún así, entre 1971 y 1980 la media de inflación anual continua fue de 10,8%, comparativamente baja respecto al casi 100% que tuvimos en 1989 y 1996, al desmontarse los controles de cambio de RECADI y la OTAC.
Eugenio Mendoza Goiticoa se inició como mensajero de la Juan Manuel Díaz y Cia. en 1922, al abandonar los estudios – las versiones más amigables dicen que fue por los problemas de salud que le generó el tifus, mas la evidencia apunta a falta de vocación intelectual - y luego fue dependiente de una tienda de materiales de construcción de 36 m2, de la cual pasó a ser socio mayoritario en 1932: Moisés Miranda y Cia. No hubo antecedentes inmediatos de fortuna financiera en su familia. Su padre, Eugenio Mendoza Cobeña, falleció hipotecado en 1944, negándose a recibir ayudas económicas de su esposa o de su prole. Su madre, la sra. Luisa Goiticoa de Mendoza, falleció en 1955 y lo que tenía era fruto de la ayuda filial.
La fortuna de Mendoza se hizo en el sector de construcción. Su estilo de negocio fue la integración vertical, esto es, poseer todas las actividades que forman la cadena de valor de la empresa. Por esto, Mendoza fue emprendiendo compañías que fabricaban los materiales que la otra precisaba. Partiendo de la pequeña tienda, a la cual puso en 1934 el nombre de Eugenio Mendoza, Hijo y Cía. Sucesores, C.A., pasó a establecer el Aserradero El Guaire en 1937, la Venezolana de Cementos en 1943, Productos Hormigón en 1945, Maquinarias Mendoza en 1948, la compañía de pinturas Sherwin Williams Venezolana – rebautizada luego como Venezolana de Pinturas – en 1953, la Venezolana de Pulpa y Papel – Venepal – en 1954 y la Compañía Venezolana de Cerámica – Vencerámica – en 1962.
La diversificación de sus negocios le llevó a ser pionero en la fabricación de piensos y compuestos para animales, fundando Protinal en 1942. Cuando percibió los riesgos del negocio de construcción intensificó la variedad de sus inversiones, adquiriendo un paquete accionario en el Banco La Guaira en 1956 y entrando en negocios financieros y seguros en la década de1970.
Pocos de estos negocios sobreviven hoy día. Mas el legado de Mendoza las supera, como se verá en la próxima entrega.
Tomado de El Diario 2001 el 26/09/05
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