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Cedice Escribe
Hacia una teoría de la dictadura militar. Carlos Goedder
Diario 2001 02/03/09
Hacia una teoría de la dictadura militar. Carlos Goedder www.cedice.org.ve www.carlosgoedder.com carlosurgente@yahoo.es
Al proyecto intelectual de Prodavinci (http://prodavinci.com) El Emperador romano Septimio Severo (146-211 d.C.), quien reinó en el Siglo II de nuestra era, daba este consejo a sus herederos: “Pagad a los soldados y olvidad todo lo demás”. Esto era consistente con su propio estilo gubernamental . Este emperador nos da los antecedentes fundamentales para un estilo de gobierno que perdura en el Siglo XXI: la dictadura militar. Un papel de trabajo publicado en 2008 se plantea construir una aproximación teórica a la dictadura . Los autores, Acemoglou, Ticchi y Vindigni, construyen un modelo donde analizan las motivaciones que tienen los actores políticos.
Los protagonistas que se proponen en el trabajo son la élite, los ciudadanos y el estamento militar. Se supone que cada grupo es diferente entre sí mas es internamente homogéneo. La élite incluye a los integrantes de la sociedad mejor dotados en términos económicos y con las ocupaciones más rentables. Usualmente esta elite concentra el poder político en etapas iniciales de la vida social. En contraste con ellos, los ciudadanos, el grupo mayoritario, están con peor acceso a los recursos de los que goza la élite, junto a la cual participan en el proceso productivo. Por último, los militares carecen de participación en la producción económica; su función es esencialmente la represión a los desórdenes internos y se supone que su extracción nunca será entre la élite. Siguiendo a los autores: “Los dos bloques sobre los que se construye nuestra aproximación son: que los militares deberían ser considerados como un grupo potencialmente dotado de intereses propios (…) y que debe haber una distinción entre regímenes no democráticos controlados por la élite económica (oligarquías) y las dictaduras militares”.
Esta última distinción establece que la élite o los militares pueden estar al frente del régimen dictatorial. Cuando el poder lo asume la oligarquía recurre a los militares e incurre en un problema de riesgo moral político: precisa de los militares (o por extensión de cualquier cuerpo dedicado a seguridad interior) para que hagan la represión política; al mismo tiempo, el mayor poder que ganan los militares puede inducirles a que opten por asumir ellos mismos el control total. En la medida que hay mayor desigualdad en la distribución del ingreso, tanto más precisará la élite emplear a los militares.
Los escenarios políticos en que puede encontrarse la economía son Oligarquía (E), que es el caso donde la élite ostenta el mando, Luego está la Dictadura Militar (M) a la cual se llega mediante un golpe de Estado. El golpe de Estado es rechazado por la ciudadanía, considerando, entre otros factores, que genera un perjuicio económico global (reduce la producción a causa del choque introducido). En la situación de Transición Democrática (TD), se avanza desde cualquiera de los regímenes anteriores hacia la democracia. Es precisamente en Democracia (D) cuando hay la mejor distribución del ingreso, mediante gasto gubernamental y provisión de bienes públicos. Siguiendo a los autores, “las decisiones en democracia son hechas por el voto mayoritario y el votante mediano siempre será un individuo de la ciudadanía”. La transición de cualquiera de estos sistemas al otro es lo que se considera en el estudio.
La elite teme a la democracia porque les puede imponer una mayor tributación. También los militares son reacios a la democracia porque reciben un mayor valor como soldados que al actuar como simples ciudadanos. Cuando la democracia ha mitigado los problemas respecto a redistribución del ingreso, lo previsible es que se precise menos de los militares y su función represiva. Por tanto, en democracia hay un problema de compromiso.
Al referirse a este problema de compromiso entre militares y régimen democrático, los autores señalan: “como la democracia no tiene que hacer uso de un ejército amplio, le es imposible comprometerse a no reformarlo y por ello necesita hacer mayores concesiones al ejército en la actualidad para prevenir futuros golpes de Estado (…) Esto hace los pronunciamientos más probables en sociedades con mayor desigualdad. (…)La perspectiva de convertirse en un productor ciudadano es menos atractiva para los actuales soldados, quienes están más tentados a emprender un golpe para apoyar la dictadura militar”.
El golpe militar puede ocurrir contra la democracia o contra el régimen oligárquico. Ocurrirá cuando al primer sistema le resulte imposible alcanzar la solución al problema de compromiso; y, en el caso de gobierno por la élite, la dictadura militar vendrá si se resuelve mal el mencionado problema de riesgo moral político.
El riesgo dictatorial se agudiza en sociedades con abundancia de recursos naturales. Suponiendo que tales recursos son controlados por la élite, tanto en democracia como bajo dictadura militar hay una tendencia a aplicar altos impuestos a las rentas y regalías que se obtienen sobre estos recursos. La élite querrá mantener el control sobre estos activos y se enfrentará al dilema: precisará al ejército para reprimir las demandas ciudadanas de elevar la tributación sobre los recursos naturales; al mismo tiempo, un ejército creciente puede optar por el golpe de Estado para apoderarse de tales rentas. En suma, mayor abundancia de riqueza natural y un ejército más numeroso suponen amenazas para la democracia.
Las soluciones democráticas para convivir con los militares incluyen el colocarlos a estos como defensores ante agresiones internacionales. (¿Es el caso de EUA?) Sólo que esto introduce un problema adicional, que es la dependencia respecto a la política que adopten otros países.
Países como Botswana y Noruega han escapado a la maldición dictatorial en economías abundantes en recursos naturales, lo cual refleja que hay aspectos institucionales que pueden mitigar el riesgo. Esto lo atenderé en otra entrega.
En el caso extremo de Costa Rica, que en 1949 suprimió el ejército, la democracia se ha fortalecido al liberarse presupuesto gubernamental para gasto educativo y social.
Opinión independiente.
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