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Los espíritus animales. Carlos Goedder
Diario 2001, 20/04/09

LOS ESPÍRITUS ANIMALES

Por: Carlos Goedder
 
A Clara Rodríguez por su música para piano de Teresa Carreño
 
“A veces me gustaría ser psicóloga en vez de economista, para tratar de comprender qué ha pasado”.
Anne Krueger, ex directiva del FMI
(El Mundo, 29/III/2009)
 
En un libro reciente, los economistas George A. Akerlof (premio nobel 2001) y Robert J. Shiller consideran una serie de variables psicológicas descuidadas en el análisis económico convencional. Tales serían los “espíritus animales”[1].
El término “espíritu animal” fue acuñado por John Maynard Keynes (1883-1946) para referirse a variables ajenas al cálculo racional que explican la decisión de invertir. Siguiendo el diccionario económico de The Economist[2], los espíritus animales o “animal spirits” serían “el peculiar nombre que Keynes dio a unos de los ingredientes esenciales para la prosperidad económica: la confianza. Según Keynes, los espíritus animales son una suerte de confianza u ‘optimismo cándido’. Con esto quería decir que para los empresarios en particular, ‘el pensamiento de pérdida que usualmente sobreviene a los emprendedores- como la experiencia indudablemente confirma- es puesto de lado del mismo modo que un hombre sano se aparta de la expectativa respecto a la muerte’.” 
Para Akerlof y Shiller los “espíritus animales” van más allá de la confianza. Ellos adoptan el término para referirse a “los motivos no económicos y las conductas irracionales”. Explicando la etimología y alcance del término, los autores señalan:
“En el uso original del término, usando la forma ‘spiritus animalis’ en latín antiguo y medieval, la palabra ‘animal’ significa ‘proveniente de la mente’ o ‘animado’. Se refiere a la energía mental y vital básica. En economía moderna, los ‘espíritus animales’ han adquirido un significado algo distinto; se trata ahora de un término económico, refiriéndose a los elementos inconsistentes y agitados en la economía. Se refiere a nuestra relación particular con lo ambiguo e incierto”.
Esta es una vertiente en el pensamiento keynesiano más prometedora que otros conceptos como el multiplicador del gasto público que se están poniendo nuevamente en boga. Akerlof y Shiller opinan que “en la visión de Keynes estos espíritus animales son la principal causa por la cual la economía fluctúa como lo hace. Además son la mayor causa del desempleo involuntario”.
Los espíritus animales que los autores consideran que influyen en las decisiones económicas son cinco: la confianza; la equidad; la corrupción y conducta antisocial; la ilusión monetaria y el gusto por las historias.
La confianza se refiere básicamente a la elección por descartar cierta información o hechos que impulsen a dudar. Aún contra evidencia pasada o riesgos actuales, quien confía sigue adelante en su elección. Las decisiones financieras serían hechas sobre la base de tal confianza. La propia palabra “crédito” en el mundo financiero viene de “creer”. Cuando hay confianza colectiva en un mercado hay una actitud inversora en instrumentos financieros, mientras que la desconfianza genera un mercado bajista, proclive a la venta y donde masivamente se prefiere desprenderse de acciones, bonos o depósitos bancarios.
El concepto de intercambio equitativo sobrepasa la visión tradicional sobre transacciones económicas. El análisis superficial considera que todo intercambio voluntario ya es en sí mismo equitativo. Mas una perspectiva sociológica sobre las transacciones sugiere que hay una dimensión subjetiva en las operaciones comerciales donde se busca un equilibrio entre las partes en temas como pueden ser el status social, la sujeción a las normas y lo ético.
La corrupción y mala fe en los mercados financieros catalizaría recesiones en el conjunto de la economía. En las recientes recesiones de Estados Unidos de América[3] se aprecia que hay cambios en las actitudes colectivas haciéndolas más tolerantes a conductas oportunistas en el mundo financiero. Adicionalmente a este cambio cultural, está el surgimiento de tecnologías novedosas que pueden motivar a algunos a sacar provecho. 
Mientras he estado leyendo el libro me he encontrado con un par de artículos que guardan relación con este punto de corrupción y su psicología:
  • Los salarios correspondientes a empresas financieras tienden a elevarse en épocas que hay menor reglamentación sobre la industria financiera. Los sueldos en el sector financiero estaban en línea con los de las otras industrias entre 1948 y 1982. Cuando a partir de la década del 80 se suavizan las normativas financieras y surgen nuevas tecnologías comienzan a incrementarse los salarios en la industria financiera, al punto que en 2007 equivalían, en media, a 181% de la remuneración en otros sectores. Las nuevas tecnologías financieras demandarían gente más calificada y costosa para lidiar con ellas, mas el incremento salarial también podría explicarse por el aprovechamiento que algunos hicieron de la confusión que acompaña a las innovaciones[4].
  • Un estudio sobre conductas contrarias a la ética en las organizaciones considera que hay “trampas psicológicas” que distorsionan la percepción sobre lo correcto e incorrecto. Ellas incluyen la obediencia ciega al superior corrupto, la intolerancia a cuestionarse uno mismo antes de actuar y las trampas defensivas cuando el oportunista justifica que su conducta es válida porque otros harían lo mismo (“efecto del falso consenso”). Los autores del trabajo incluso sugieren que la organización cuente con psicólogos que sirvan de apoyo y conciencia independiente ante situaciones ambiguas donde operen estas “trampas”[5].
Como señalan Akerlof y Shiller, el nobel Gary Becker ha trabajado desde 1968 en este punto de cómo racionalmente se puede elegir una conducta corrupta. El peligroso resultado es un equilibrio donde todos creen individualmente que ganan y colectivamente se están perjudicando. Ocurre que estas variables como confianza, equidad y corrupción tienen  su propio efecto multiplicador sobre el PIB y el ingreso nacional.  
En las siguientes entregas elaboraré sobre los otros dos espíritus animales y el resto de la obra.
 
Opinión independiente.

 


[1] AKERLOF, George A. y Robert J. Shiller. Animal Spirits. Princeton University Press, 2009.
[2] C.f. www.economist.com sección “Economics A-Z”.
[3] Akerlof y Shiller consideran tres episodios: la quiebra de las entidades de ahorro y préstamo (Savings and Loan Associations) en 1991; Enron en 2001 y las hipotecas y titulizaciones subprime de 2007.
[4] WOLF, Martin. “Cutting back financial capitalism is America’s big test”. FT, 14/IV/2009.
[5] HOYK, Robert y Paul Hersey. “The Root Causes of Unethical Behavior”. Graziadio Business Report. 2009, Volume 12, Issue 2. Pepperdine University.

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